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"Albalates"

 

Acaba 2021. Un año que la mayoría querremos que acabe y que, por fin, lo que venga sea mejor. No será difícil. Aunque sea totalmente aleatorio que los años lleguen a su fin cuando llegan y realmente no hay un borrón y cuenta nueva. Depositaremos la esperanza de un cambio al paso arbitrario del calendario, aunque sea una simple noche más.

En 2021 ha habido una historia que merece la pena contar. Allá por mitad de Agosto, un recortador sufría un brutal percance en Sagunto. La mala suerte quiso que, en un revolcón, un pitonazo acertara a hacer mucho daño. No es necesario entrar en detalles. Porque la historia que merece la pena contar no es la de ese momento en concreto, sino todo lo que viene a la memoria.

David Cortés es un recortador de Albalate del Arzobispo. Es un tipo que, desde que irrumpió en el mundo del festejo popular, se hizo querer. Lo empezamos a conocer desde muy joven. Al margen de que empezara a hacer sus primeros pinitos en la Plaza de Toros de Albalate (esa bonita plaza con un precioso encierro para subir hasta ella), en Zaragoza empezó a vérsele por los barrios rurales que realizan festejos populares.

Un chaval al que le salía a borbotones la afición acudía, como muchos hemos hecho, a los festejos que las líneas urbanas de autobús le permitían. Uno de esos barrios era el de La Cartuja Baja. Allí los componentes de la, por aquel entonces, incipiente empresa de Ruedo Bravo, empezaron a hablar de un chaval que se tiraba de rodillas de espaldas con las becerras. Se llevaba trompazos tremendos y ni se miraba, volvía a ponerse. Era un crío. Llegó a pasarle una de las que, parecidas, nos han pasado a todos. Se plantó una noche en La Cartuja para ver el toro de fuego. El toro programado para aquella noche no era de Ozcoz, sino de la pirotecnia. Cosas que pasan, fruto de la afición desmedida. Para aquel entonces, con cierta relación ya, fue acogido por Ruedo Bravo para pasar una de esas noches de fiestas de La Cartuja.

Siendo todavía un adolescente, empezó a salir a las vaquillas del Pilar. Él salía a la que le apetecía sin pensárselo mucho. Eso le hizo tener un serio percance. "Pallaresa", una de las vacas que más se ha cruzado al recorte, lo alcanzaba a mitad de viaje y en el revolcón lo dejaba sin sentido en la arena. Una cogida que siendo tan joven, le podía haber hecho frenar.

Pues no, no le hizo frenar. Pasó a ser un habitual en los pueblos de capea. Empezó a buscar medirse con vacas importantes. No se le ponía por delante nada. Si en Cadreita salía "Milanesa" de Santos Zapatería, se iba a quebrarla. Si en Valencia se anunciaba "Aldeana" de José Vicente Machancoses, se bajaba y quiebro que se llevaba. Pero antes de eso, ya empezó a hacer concursos. Su especialidad era el recorte libre, pero se le ofrecían anillas y no decía que no.

Su primera cita con las anillas fue en 2006 en Alagón en Septiembre junto a Jorge Latorre ante la Nº 160 de Marcén. Apurado en todos los recortes y trompicado alguna vez. Volvía a la carga después de todos los sustos y momentos de peligro. Ese final de temporada de 2006 fue su primera toma de contacto con los concurso. De aquellos primeros concursos, quedan en la memoria esos viajes junto a él en la Berlingo de Toñín Gállego. En 2007 hizo su primera temporada completa.

Ese 2007 iba a ser un año donde vivió muchas cosas. Especialmente una, que nos marcaría a todos los allí presentes. En Mayo, anillas en Alfajarín. Junto a Bernardo Morales, ante la Nº 20 de Ozcoz. Aquella se cruzaba mucho y entendieron que no iban a poder recortarla de primeras. David le pegaba quiebros y le restó poder. En los mismos terrenos hasta que vio que ya la vaca no se los iba a tragar. Entonces entraron a recortar y tuvieron una actuación poco ortodoxa pero más que digna.

En Junio en San Mateo de Gállego en el Concurso de Recorte Libre con novillos de Marcén, servidor hacía la megafonía. Antes de empezar la conversación fue la siguiente. David pidió que se le presentara con el apodo de "Albalates" y la contestación fue: pero hombre, ¿cómo te voy a presentar así con el nombre torero que tienes? David Cortés es nombre de torero, no necesitas ese apodo. Y ante su insistencia el trato fue el siguiente: si ganas, me comprometo a llamarte "Albalates" en la entrega de trofeos. ¿Qué pasó? Pues que por megafonía se escuchó: ganador del Concurso de Recorte Libre de San Mateo de Gállego, David Cortés "Albalates" de Albalate del Arzobispo (Teruel).

En Agosto, en el Concurso de Ganaderías de Pina de Ebro, tocó presenciar un momento durísimo. Hubo un final feliz, pero nos tuvo el corazón encogido. Bernardo Morales "Berna" sufría un tabacazo exagerado. Las escenas que vivimos fueron angustiosas. Desde el momento en que se produjo hasta que el helicóptero lo trasladó, compungidos. Gracias a Cristina Lorén, médico de Pina de Ebro, salvó la vida. En esa misma feria había un Concurso de Recorte Libre. David estaba tocado por lo que le había pasado a su amigo horas antes. Le quería dedicar el triunfo y tiró la moneda al aire. Con su sello puso a la plaza en pie y se vino como un loco al micrófono. Lo cogió y comenzó a gritar la dedicatoria a "Berna". Con la emoción del momento bajó la tecla y lo apagó, con lo que solo lo pudimos escuchar los que estábamos cerca. Tuvo que repetirla después, ya con el micrófono abierto. Aquel día no pasó a la final porque las normas obligaban a hacer, al menos, un recorte. El de Ozcoz tuvo dos rondas solo y eso imposibilitó el recorte. Quizá mejor que no estuviera en la final aquel día porque iba completamente encendido. Se llevó el premio al detalle artístico.

Pocos días después salía en las anillas de Tarazona junto al zufariense Óscar Hernández. Otra vez la cara amarga. La Nº 708 "Cecilia" de Ozcoz le pegó una cornada fuerte a Óscar. Aquel día la recortaron y eso que aquella vaca tenía mucho peligro. Siempre ha dado la cara David, incluso en las anillas. No era su guerra, pero nunca volvió la cara y dio todo lo que podía, aunque tuviera que sobrepasar la línea.

Acabaría la temporada saliendo por primera vez en Zaragoza. Debutaba en un concurso que le daría la gloria dos años después. En 2008 también saldría. Las temporadas de 2008 y 2009 ya fue un habitual en los concursos de su disciplina preferida. Se hizo un hueco. Y es que ese 2009 acabó la temporada de la mejor manera posible. En la primera Feria del Pilar de Toropasión puso La Misericordia a sus pies. Estos son extractos de lo escrito sobre su actuación aquel 12 de Octubre de 2009.

Ronda clasificatoria:
"El de Albalate vino con una cosa en la mente, ganar. Eso es básico para luego conseguirlo. Arrancó como acostumbra. A los medios y quiebro de rodillas de espaldas. Vibrante el embroque y la plaza en pie. Cuenta con carisma y el micro ponía lo que faltaba. Lo mejor de la ronda fue el quiebro que hizo en su segunda tentativa. Marcó bien y ajustó, fue muy bueno."

Final:
"La moneda iba a ir al aire. David se pone ahí y espera su suerte. Le da igual, ahí va. Iba a salir cara, pero después de un par de vueltas por el canto de la moneda. El primero fue un quiebro de rodillas de espaldas, con el medio giro característico, que transmitió una barbaridad porque el toro pasó lento y muy cerca. En el segundo llegó el éxtasis a la plaza. Otro quiebro de rodillas de espaldas arrancándole la faja con la guadaña izquierda. Fue trompicado y lo levantó, pareció que podía haber sido corneado. No pasó nada y como las normas de Toropasión, permiten repetir en caso de cogida, repitió. Hizo un buen quiebro quedándose, y cuando el toro lo buscó en el embroque, le dio un varetazo en la espalda rasgándole la camisa. Catarsis en la plaza, en la megafonía y en los aledaños."

Reflexión:
"Lo que pasa es que el de Albalate, en la final iba a poner la plaza boca abajo y a sus pies. Ganó con merecimiento, porque se la jugó de verdad y su triunfo tiene muy pocas objeciones. Es una de esas veces que la emoción supera a los cánones. Lo que transmitió en la plaza fue mucho. La plaza quería eso y eso tuvo."

Lo vivido aquella mañana es de lo que se recuerda. Aquel pavo de Cruz Madruga le pasó a milímetros. Él tenía claro que aquel día iba a poner su vida en juego. Si ya de normal lo solía hacer, aquel día más. El triunfo máximo de un chaval rondando la veintena, cumpliendo un sueño de infancia. Ese que iba a trompazos unos años antes con las becerras, tenía a 10.000 personas comiendo de su mano.

Después de varias temporadas en las que hizo abundantes concursos, salpicados de percances importantes, así como de triunfos, decidió dejarlo. Su última aparición en La Misericordia fue en el festejo "Leyendas del Pilar" en 2011.

Entonces dio el relevo. Es otra pequeña anécdota que viene a la cabeza cuando se recuerda a David. Estando en el gran prix de Albalate, un gran prix en el que por cierto participaba un chavalín que era el "sobrino de Basilio". Raúl Izquierdo que ha acabado convirtiéndose en ganadero y que entonces costaba frenarlo para que no saliera a recortar a las becerras de Los Maños, una vez acabada cada prueba. David, con educación exquisita, al acabar una prueba vino a pedirme si por favor podía salir su hermano pequeño a pegar un quiebro. Era un niño pequeño. Bajó con él a la arena y todo el mundo se apartó. A David se le caía la baba con su hermanico. Se lo pegó y David se alegró tanto o más como si lo hubiera pegado él. Al final, ese crío, Jorge, ha acabado saliendo también a los concursos.

Ya le perdimos la pista en el mundillo. David se centró en sus ovejas. Y bien que hizo. Una vida sin los sobresaltos que cada tarde vivía. Era lo más sensato. Dedicarse totalmente a lo que le da de comer. Saliendo como salía el de Albalate, los riesgos eran muchos.

Pasado el tiempo y sin haberlo visto hace mucho, una noche, volviendo de La Cartuja, parados en el semáforo de veterinaria, mirando al coche de al lado, ahí estaba. Después de años sin vernos, el saludo fue igual de cariñoso que siempre. Es una persona que siempre ha sido así, aún habiendo perdido el contacto.

Todo este viaje nos lleva hasta ahora. En estos tiempos asquerosos de pandemia, David decidió volver a los concursos. Esa llama dentro de él que nunca se ha apagado, le hizo querer volver a sentir las sensaciones de ponerse delante de un toro y ante un público. Casi diez años después y sin ningún tipo de necesidad, volvía al circuito. Por edad, aún es joven. ¿Tenía sentido volver? Solo lo encuentran los que hacen en el ruedo lo que los demás no nos atrevemos a hacer.

Y volvió como se fue. Pasándoselos muy cerca. Seguramente en privado se había puesto delante y no había perdido el sitio. Pero aún así, es increíble que volviera después de tantos años y lo hiciera como lo hizo. En concursos muy fuertes y jugándosela de verdad.

Fue en Teruel cuando, años después de ese saludo fugaz entre coches en un semáforo, nos volvimos a ver en el patio de cuadrillas. Qué alegría ver a una persona, que aunque no hayas tenido contacto, aprecias. Que cruzara el patio de cuadrillas para darme un abrazo, demuestra el tipo de persona que es David.

Estas son todas las historias que han venido a la cabeza al pensar en David. Todas ellas hacen un retrato de la persona y del personaje. Un tío noble que es todo corazón cuando ha pisado la arena. Así ha conseguido su carisma y el afecto de la afición. Su manera de tirarse de rodillas de espaldas ha hecho poner los pelos de punta a miles de personas. Pocos recortadores transmiten como ha transmitido él.

Tras su percance, ya en el propio traslado al hospital, nos ha dado una lección de entereza y se ha ganado, aún más si cabe, el cariño del mundo del festejo popular. En los días posteriores al percance, se volcó todo el mundo con él. ¿Qué necesidad tiene de volver a ponerse delante de morlacos que lo pueden partir en dos? Y después de lo que le ha pasado, ¿cómo puede afrontarlo como lo ha hecho? Pasión y afición. Él está agradecido por todo lo que le ha dado el mundo taurino. Y la alegría de los que lo apreciamos es que está haciendo vida normal.

Que cuando recuperó la consciencia estuviera más preocupado por lo que estaba sufriendo su familia que por recuperarse él mismo, le coloca en una categoría a la que pocos mortales pueden llegar. En aquellos primeros días tras la cogida, merece la pena nombrar a José Manuel González "Poca", que hizo de portavoz comunicando las novedades del estado de David en las redes sociales, dándonos la gran alegría de ver cómo las cosas evolucionaban bien. Isidro Peláez que estuvo acompañándolo muchos días. Y tampoco se despegaron de él José Luis Alegre "Josete", Cristian Blanco, Alex Cortell, Álex Felipo "Pipo" y sus amigos "Busy", Dani Sánchez y Berna y Sandra (gracias "Poca" por el apunte).

David Cortés, en este 2022 que viene inminentemente, merece pisar el albero de La Misericordia. Si quiere volver a ponerse delante, que lo haga como él quiera, se ha ganado el derecho a decidirlo. Y si no, que salga a recibir una ovación acorde a lo que él merece.

Este artículo apetecía escribirlo. Gracias David, porque escribirlo ha servido para recordar tiempos en los que éramos mucho más felices, tanto en lo personal como en lo taurino. Gracias "Albalates".

Víctor Manuel Giménez Remón



    Página publicada en Zaragoza a 1 de Abril de 2006
    Responsable de la página: Víctor Manuel Giménez Remón
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